El Servicio de Neonatología del Sanatorio Modelo Quilmes comparte con el Servicio de Pediatría el cuidado del recién nacido y mantiene una estrecha relación con el Servicio de Obstetricia, acompañando a la madre y al hijo desde el nacimiento.
La atención del recién nacido involucra el conocimiento especializado de la fisiopatología y la coordinación del cuidado médico de bebés prematuros, con enfermedades críticas o que requieren cirugía. Los especialistas en neonatología cuentan con la experiencia necesaria para evaluar y tratar los problemas médicos de los recién nacidos, empleando equipos de alta complejidad especialmente diseñados para sus pequeños pacientes.
El servicio dispone de una Unidad de Terapia Intensiva Neonatal equipada con incubadoras, sistemas de monitoreo continuo y asistencia respiratoria. Asimismo, cuenta con salas de aislamiento, áreas de cuidados especiales y tecnología de luminoterapia, garantizando una atención integral y segura. La emergencia y atención al recién nacido están disponibles las 24 horas, reforzando la capacidad de respuesta inmediata del equipo.
Más allá de la tecnología, la fortaleza del servicio radica en su capital humano: un equipo interdisciplinario de médicos neonatólogos, enfermeras especializadas, kinesiólogos, psicólogos y nutricionistas acompaña no sólo al bebé, sino también a su familia en cada etapa del proceso, con un enfoque integral y humano.
En determinados casos, una vez dado de alta el bebé, un especialista en Neonatología brinda seguimiento ambulatorio a corto plazo, en coordinación con el pediatra, compartiendo la responsabilidad del cuidado de los recién nacidos de alto riesgo en su primera etapa fuera del hospital.
Cada año, el Sanatorio participa activamente en la Semana del Prematuro, una iniciativa nacional que busca concientizar sobre los derechos de los niños nacidos antes de término y reconocer la importancia de la prevención, el cuidado y la contención familiar.
