Cámara Hiperbárica

El Sanatorio Modelo Quilmes cuenta con un Centro de Medicina Hiperbárica, fue el primero que se instaló en una Unidad Asistencial privada en América Latina, luego aparecieron otros Centros como el del Hospital del Trabajador en Santiago de Chile dedicado a los pacientes con accidentes de trabajo. En la actualidad Brasil, Colombia, Perú y Venezuela cuentan con un número importante de estos Centros. En EE.UU existen más de 800 centros similares al instalado en el S.M.Q.

 

La Cámara Hiperbárica que funciona en este centro es multiplaza, amplia y confortable permitiendo que los pacientes realicen cómodamente el tratamiento que suele durar una hora y treinta minutos por sesión, inclusive pueden leer y escuchar música.

 

En ese tiempo los pacientes reciben por vía respiratoria, como si se estuvieran nebulizando, oxígeno al 100% mientras que la atmósfera de aire dentro de la cámara se va incrementado suavemente hasta alcanzar el valor necesario para que el oxígeno que respire ingrese a su sangre con valores mucho más altos que si lo respirara a presión ambiental normal.

 

Los grupos de enfermedades tratados son los siguientes:

 

  • Accidentes de buceo.
  • Intoxicaciones por monóxido de cabono.
  • Problemas en la cicatrización de heridas como las lesiones en pasientes con pie diabético, úlceras de origen arterial no diabéticas.
  • Lesiones por radiación tanto en tejidos blandos como de hueso.
  • Infecciones: agudas como gangrena gaseosa, Síndrome de Fournier o crónicas como la osteomielitis crónica.
  • Osteonecrosis de cabeza de fémur.
  • Lesiones por aplastamiento.
  • Quemaduras térmicas por frío o calor.

 

El Centro de Medicina Hiperbárica del Sanatorio Modelo de Quilmes lleva 14 años de trabajo ininterrumpido y ha asistido a más de 7000 pacientes con las patologías arriba mencionadas, es importante recalcar que esta práctica médica siempre es complementaria de los tratamientos propuestos por los médicos especialistas en cada área, y los pacientes son derivados por ellos siendo esta práctica un instrumento más en el arsenal terapéutico a disposición del paciente.