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  ¿Qué hacer ante la operación de su hijo?

A diferencia de una cirugía de urgencia, un procedimiento programado da tiempo para preparar psicológicamente a su hijo, lo que ayudará a disminuir la ansiedad del niño respecto a la anestesia y la operación.
Probablemente no tengan seguridad de cuáles son los mejores caminos para preparar a su hijo. No es tan difícil. La clave es informar al nivel que su hijo pueda comprender y despejar temores y culpas.


Aquí van algunos consejos para preparar a su hijo:

> Es fundamental que comprendan lo más detalladamente posible la enfermedad que aqueja a su hijo, y de qué forma va a ser solucionada. Para ello necesitarán hablar previamente con el cirujano e informarse acerca de todos los detalles respecto de la internación y sobre la operación específicamente.

> Una vez que sepan como será la intervención, explíquenle sencillamente a su hijo lo que le van a hacer y luego esperen que él pregunte. Es importante que sepa qué significa operarse, por qué, donde se hará y cuándo. La respuesta en su comportamiento va a ser mejor previa y posteriormente a la operación.

> Antes de los seis meses es muy escaso el impacto emocional que provoca una operación. Entre los seis meses y dos años, es el momento más difícil para conseguir una buena preparación, y el estado final de los niños dependerá mucho de la angustia de los progenitores. Si el niño tiene entre tres y cuatro años se le debe ofrecer una explicación sencilla y muy natural de lo que le va a ocurrir con dos a tres días previos a la cirugía, ya que este período de la vida se caracteriza por la gran ansiedad. Los chicos mayores necesitan más tiempo para prepararse y adaptarse a la idea de la cirugía.

> Deben ser honestos y claros con su hijo. Si él ignora que la operación tiene por objeto ayudarlo puede llegar a interpretar que es una suerte de castigo injusto o desconocido.

> Es frecuente que los padres puedan acompañar al hijo al quirófano y estar presentes en el comienzo de la anestesia y en el despertar.

> Si no lo acompañan hasta la sala de operaciones, es muy importante que no le digan "adiós". Se sentirá abandonado. Deben usar la frase "Te estaremos esperando aqui".

> Explíquenle que la operación va a ayudarlo a sentirse mejor. Usen las siguientes frases: "te ayudará a crecer", "ayudará a que una parte de tu cuerpo haga su trabajo", "vas a estar más fuerte y sano", "hay otros niños que han pasado por lo mismo", "te vas a curar de la enfermedad que te hace faltar a la escuela".

> Nunca utilicen un lenguaje alarmante como "te van a cortar", "te van a abrir", "te van a pinchar con una aguja".

> Díganle a su hijo cuándo va a ser la cirugía y cuánto tiempo va a estar internado. Háganle saber que lo acompañarán todo el tiempo posible.

> No prometan cosas referidas a la operación o internación que después no puedan cumplir.

> No le prometan a su hijo que no habrá agujas. Es muy frecuente el uso de las mismas a causa de la cirugía.

> Estimúlenlo a que pregunte y hable de la operación. Libros con historias acerca de hospitales pueden ayudarlo. Pídanle que haga un dibujo yendo al hospital o que escriba algo relacionado con la situación. Utilicen el juego para eliminar temores.

> Háganlo participar activamente en la preparación para la internación. Que elija los juguetes y la ropa que desea llevar. Es conveniente que juegue a que su peluche favorito tiene su mismo padecimiento, y que ambos serán intervenidos, por lo que lo acompañará el día de la operación. Además lo acompañará al despertar. La presencia de sus objetos queridos le dará seguridad.

> Díganle que médicos y enfermeras responderán sus preguntas y lo informarán acerca de lo que suceda. Es muy importante que confíe en ellos y los considere sus amigos.

> Los niños suelen tener temores frente a las operaciones. Los miedos más comunes son: a ser abandonados, al dolor, a la mutilación o pérdida de una parte de su cuerpo, a la anestesia y a la muerte. Con respecto al temor a ser abandonado es importante que sepa dónde van a estar sus padres a cada momento.
El miedo al dolor está más presente en niños más grandes y es el más común relacionado a la cirugía. Este miedo se atenúa cuando se le aclara como va a ser el dolor, cuándo lo sentirá y cuánto durará. No le prometan a su hijo que después de la operación no va a sentir dolor. Aclárenle que se hará todo lo posible para evitarlo, administrando los analgésicos. En casode cirugía mayor el anestesiólogo sugerirá el tratamiento más adecuado.
Con respecto al temor de ser mutilado o agredido, díganle que sólo se le curará la parte que está enferma, que el resto del su cuerpo no será alterado y cuéntenle cómo va a encontrar las partes curadas después de la operación: con vendajes, yeso, cicatriz visible, etc.
Es importante que sepa exactamente cómo va a despertar – con suero, drenajes, monitor, sondas, etc. -. Esto evita que se asuste al despertar.
Respecto de la anestesia puede que su hijo haga preguntas del tipo: ¿si no me duermo se darán cuenta?, ¿si me despierto durante la operación?, ¿si no me despierto después?
Explíquenle que un médico especialista llamado anestesiólogo le dará un medicamento que lo hará dormir tan profundamente que no va a sentir, ver ni escuchar nada durante la operación. Cuéntenle que este doctor sabe perfectamente bien cuando está dormido un niño y le da la cantidad necesaria de anestesia para que no se despierte durante la operación y sí se despierte cuando la cirugía ha terminado.

> Es útil que tengan una entrevista con el médico anestesiólogo para interiorizarse acerca del tipo de anestesia que se usará y aclarar todas las dudas. Es conveniente que sepan como se va a dormir su hijo. Con los agentes anestésicos se puede comenzar de dos maneras: con una inyección endovenosa para que el niño pierda rápidamente el conocimiento o haciendo que el niño respire el agente anestésico hasta que pierda la conciencia. A este método se lo denomina inducción con máscara o por inhalación. El anestesiólogo elegirá el método más conveniente, teniendo en cuenta la edad y la preferencia del niño.

> Es bueno familiarizarse con antelación con los atuendos que llevará el día de la operación y con el lugar donde será operado, aunque más no sea a través de fotografías.

> Si su hijo no requiere una preparación previa a la cirugía podrán permanecer en la sala de juegos hasta el momento de ir a quirófano.
El traslado se hará en compañía de los padres y el camillero. Si su hijo tiene entre 1 año y medio y 5 años podrá hacerlo en un vagón o auto.

> Recuerden que su serenidad como padres es fundamental. No hay nada que tranquilice más a un niño que los padres seguros. Si bien es normal que como padres sientan ansiedad ante una cirugía, es mejor no transmitírsela a su hijo.

Dr. Carlos Camilo Castrillon.
Cirujano Infantil del Sanatorio Modelo Quilmes.

Dr. Jorge Roberto Fischman.
Médico Anestesiólogo del Sanatorio Modelo Quilmes.

 
 
Sanatorio Modelo Quilmes: Andrés Baranda 282. Quilmes. Buenos Aires. Tel: +54 (11) 4002 1100