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La actividad física es una característica natural en niños y adolescentes. Debería ser parte de la labor habitual del pediatra, fomentar y estimular en los niños el por la actividad física y el deporte en ámbitos que favorezcan el placer por el juego, reforzando así la autoestima y ayudando a la socialización e integración de grupos de pares, evitando además la sobreexigencia y la discriminación del menos apto, circunstancias causantes de conflictos psicológicos y problemas físicos que llevan al rechazo y luego al abandono de la actividad que intentamos promocionar.
Recomendaciones
a) Niños en edad escolar. Examen clínico pediátrico anual de salud, evaluando crecimiento y desarrollo y detección precoz de riesgos y enfermedades prevalentes para sexo y edad. Este debe constar de:
Interrogatorio:
> Antecedentes familiares y personales: enfermedades neurológicas, cardiovasculares, etc.
> Hábitos: alimentación, higiene, juego, descanso, etc.
> Inmunizaciones.
Examen físico:
> Antropometría: peso, talla.
> Examen cardiovascular: auscultación, control de tensión arterial, pulsos.
> Aparato respiratorio: auscultación, anormalidades torácicas, ventilación pulmonar y de vías aéreas superiores
> Osteoarticular: alteraciones posturales, desviaciones de la columna vertebral, extremidades inferiores y bóveda plantar.
> Abdomen: descartar aumento del tamaño de órganos, hernias, a nivel genital evaluar según sexo y edad.
Sistema nervioso : marcha, pruebas de equilibrio y coordinación, Reflejos tendinosos. Valorar lateralidad. Investigar agudeza visual y auditiva
b) En otro nivel, para niños de Tercer Ciclo-EGB, que participen en competencias intercolegiales, un exhaustivo examen clínico debe ser el único requisito. Los estudios complementarios se realizaran según criterio medico. Puede llegar a intervenir un profesional especializado si el interrogatorio o el examen así lo requieran.
c) Por las características fisiológicas y madurativas del grupo escolar que corresponda entre la segunda infancia y la edad prepuberal (6 a 12 años), varios de estos niños tienen la posibilidad de incorporarse a la practica deportiva con más frecuencia e intensidad; en aquellos que lo hagan, se propone realizar el examen clínico según pautas, ajustado a la actividad deportiva que vayan a desarrollar. La solicitud de exámenes complementarios se hará según criterio medico en los casos que la presunción diagnostica así lo exija.
d) La obligatoriedad del examen clínico anual debe ser esencialmente para mantener el control de salud y la aparición de patologías emergentes.
e) Seria recomendable promover una actividad de educación física diaria o no menos de tres bloques semanales con juegos y actividades que estimulen las cualidades y capacidades motoras y de coordinación.
Estas recomendaciones fueron elaboradas según el Consenso de la Sociedad Argentina de Pediatría, Comité de Medicina del Deporte Infanto-Juvenil, Grupo de Trabajo de Salud Escolar, Comité de Cardiología y Comité de Adolescencia.
Dra. Patricia B. Correa
Especialista Jerarquizado en Clínica Pediátrica
Consultora en Nutrición y Diabetes Infanto-Juvenil del Sanatorio Modelo Quilmes |